miércoles, 25 de junio de 2008

Y sin saber ni cómo

Te levantas un día
y sin saber ni cómo,
te han crecido dos alas
encima de los ojos;
se van por la ventana
como gorriones locos
en busca de su nido,
y puedes ver aquello
que antes te era lejano.
Su vaporoso vuelo
va aplacando distancias
y el firmamento entero
se te entrega sumiso,
y lo cruzas cantando
hasta esos otros ojos
abiertos de esperarte.
Los miras y te miran
y en el aire se encienden
como luz las palabras,
preclaras, sin adornos…
Hoy, ahora, te amo.

7 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Alas en los ojos... buena metáfora

Peter dijo...

Hay sueños como besos que te despiertan de la afasia, destaponan la garganta sacándote palabras naturales y sencillas, deseosas de salir al aire entre hipidos burbujeantes. Las tuyas ilustran muy bien el cuadro del pintor.

Un beso.

Rocío dijo...

BELLEZA, sin más...

Cómo salta el alma cuando te lee.

Hoy, ahora, un beso.

Nochestrellada dijo...

Preciosa forma de describir el misterio del amor...
acompañado por esa bella obra...
Octavio Paz dijo que un mundo nace cuando dosa se miran...

saludos

Mamen.* dijo...

Benditas alas. Quiero pensar que vuelven a salir si se caen y otra vez y otra...

Es muy hermosa tu poesía, y no me refiero sólo a este poema, he leído un poco más abajo y los demás lo confirman igualmente.

Un saludo.

Leo dijo...

Vaya, parece que nos hemos enamorado un poquito. Me alegra este cambio de orientación en el sentido de tus versos.

Ya vamos llorando menos.
Seis son poco todavía, más, más ...
quiero más.

Un beso desde le patio

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Me voy de vacaciones, las necesito como el comer.
Gracias por haberme leído en mis blogs, por tus palabras, por haberme motivado, por estar ahí.
Un abrazo y en septiembre nos veremos