
Lo dicen los astrónomos: que
estrellas
que hoy vibran a años luz la una de la otra,
se rozarán un día y llegarán
también a fusionarse.
Lo explican con razones
altamente científicas
y su veracidad no ofrece dudas.
Pero tú y yo, tan cerca,
dos simas compartiendo el mismo amargo centro,
ni siquiera podremos vernos nunca.
Y no hay ciencia que explique el despropósito.
que hoy vibran a años luz la una de la otra,
se rozarán un día y llegarán
también a fusionarse.
Lo explican con razones
altamente científicas
y su veracidad no ofrece dudas.
Pero tú y yo, tan cerca,
dos simas compartiendo el mismo amargo centro,
ni siquiera podremos vernos nunca.
Y no hay ciencia que explique el despropósito.




